En los últimos años, los fenómenos de ransomware se han extendido cada vez más, convirtiéndose en una amenaza real para todas las empresas.
Desde 2020 se ha producido un aumento constante de los ciberdelitos, que se han cebado cada vez más con las empresas, que han tenido que adoptar medidas defensivas más eficaces para protegerse de las intrusiones externas. Refiriéndonos a los últimos años, 2021 ha sido testigo del crecimiento exponencial no solo del fenómeno del ransomware, sino también de la impresionante proliferación de diferentes tipos de malware, que ya superan el centenar de nombres, entre los más conocidos Conti, DarkSide o Cryptolocker.
Pero, ¿qué es el ransomware? Este tipo de ciberataque consiste en la intrusión de malware (software malicioso) en un dispositivo y una vez dentro bloquea el acceso o cifra los datos. La restauración completa de la funcionalidad solo se obtiene contra el pago de un rescate, que el año pasado superó los 118.000 dólares de media, lo que supone un incremento respecto a los 88.000 dólares de 2020 y los 25.000 dólares de 2019, aumentos debidos a la focalización de las ofensivas en medianas y grandes empresas y organizaciones, tanto públicas como privadas.
Estos ataques, cuando se dirigen contra aparatos cibernéticos que gestionan infraestructuras como hospitales, aeropuertos, suministros de energía y combustible, abastecimiento de alimentos, circuitos bancarios y otros servicios básicos, pueden crear grandes trastornos a gran escala, lo que convierte al ransomware en una poderosa arma geopolítica. Como acto de sabotaje perturbador entre naciones, un ejemplo son los ciberataques perpetrados hasta la fecha por hackers rusos contra Ucrania, anticipando de forma digital los acontecimientos de crisis internacional que desgraciadamente estamos viviendo estos días.
Aunque la seguridad digital podía considerarse un aspecto secundario, hoy en día el peligro de la ciberdelincuencia es tal que la capacidad de prevenir los ataques es ya indispensable en la gestión de las infraestructuras informáticas. Seguridad significa eficiencia, un requisito fundamental para garantizar un alto nivel de operatividad que se traduzca en un rendimiento empresarial constante a lo largo del tiempo.
Lynx International, como líder en el sector del software de automoción, siempre ha sido muy consciente de la cuestión de la ciberseguridad. Nuestra experiencia en el campo de la ciberseguridad con, por ejemplo,services IPS (Intrusion Prevention Systems), IDS (Intrusion Detection Systems) y Policy Firewall , hace que nuestras soluciones tecnológicas sean capaces de hacer frente incluso a los ataques más insidiosos que podrían comprometer críticamente toda la operación empresarial.